LA GUERRA PERDIDA DE ISRAEL

 

La guerra perdida de Israel.

Por Nadia Cattan Jafif.

 

Israel es demasiado fuerte militarmente como para ser visto como víctima. Se prepara, se protege y vence; pero al vencer, también pierde. ¿Cómo es que esto sucede?

Admirables servicios de inteligencia, poderosa milicia y tecnología bélica vanguardista, de esto y de mucho más puede presumir las Fuerzas de Defensa Israelíes; sin embargo, estas valiosas características no le ayudan al Estado de Israel a ganar la guerra mediática, una guerra siempre perdida de la cual unos se benefician, y otros se llenan de frustración al ver como la justicia informativa se difumina; pues queda claro que en cualquier conflicto vivido el día de hoy, un actor importante son los medios de comunicación.

Pero ¿Qué provoca que Israel sea siempre atacado por los distintos tipos de prensa en diferentes confines de la tierra? Son varios factores que explican este constante y continuo fenómeno, a continuación explico las 3 principales razones.

1.- La diferencia numérica.

Hoy todo se cuantifica, pues las cantidades numéricas arrojan información de una forma clara, precisa y concisa. Sin embargo, los números deben de actuar como un elemento adicional para lograr un mayor entendimiento, no como un resumen de los más complicados temas y acontecimientos. Menciono esto porque, por falta de tiempo, gran parte de los lectores de hoy en día, seleccionan, consciente o inconscientemente, la información que van a retener después de enterarse sobre una noticia, y desafortunadamente, la información retenida siempre se presenta en cifras, dejando de lado antecedentes, contexto histórico, consecuencias y todo lo que un panorama informativo completo necesita.

Ejemplo perfecto de esto es la operación Margen Protector librada entre el 8 de Julio y el 26 de Agosto del 2014. Se podría decir al respecto que la organización terrorista Hamás usó a los gazatíes como escudos humanos, mencionando claro, que utilizaron, y lo hacen hasta la fecha, escuelas y hospitales como arsenal armisticio; se podría decir también que en Gaza, había docenas de túneles subterráneos construidos y preparados para efectuar ataques terroristas a población civil israelí; se podrían decir muchas cosas, pero cuando las cifras de las Naciones Unidas hablan de más de 2,192 palestinos muertos, de los cuales, 1,523 eran civiles, ya no hay mucho que agregar, el mundo siente una natural empatía con las inocentes víctimas, y condena a Israel como el más despiadado de los genocidas.

2,192 palestinos muertos frente a 64 bajas israelíes, los números hablaron, y aún que detrás de ellos haya un sin fin de explicaciones, después de la abismal diferencia numérica no queda mayor interés por entender, es verdad que es un conflicto que tiene una inmensa profundidad, pero también es cierto que los números tienden, equivocadamente, a resumir la realidad.

La diferencia numérica no es nueva, en la guerra que Israel enfrentó contra Egipto, Siria, Irak y Jordania en 1967 los números también fueron escandalosos, pues las Fuerzas de Defensa Israelíes reportaron 776 muertos cuando las ejércitos beligerantes superaron los 22,000. Una diferencia muy significativa se pudo ver también, en la guerra de Yom Kipur 6 años después, cuando 2,689 soldados israelíes murieron mientras que al rededor de 20,000 personas perdieron la vida entre egipcios, sirios, y otros soldados enemigos.

Así podríamos continuar ejemplificando más guerras y más conflictos; lo que es un hecho es que la superioridad bélica de las Fuerzas de Defensa de Israel le ha permitido al joven Estado judío mantener su supervivencia, pero también lo han hecho ser presa de una constante y cíclica condena.

 

2.-Una imagen dice más que mil palabras.

No es novedad, los publicistas lo saben y trabajan diariamente para sacar provecho de ello: las imágenes tienen un poder impresionante. Una imagen poderosa tiene la capacidad de aferrarse a la memoria, y si hay una guerra que los enemigos de Israel han sabido ganar, es la guerra de imágenes. Pero esto no es casualidad, sino la consecuencia del método que una cultura mártir ha usado como herramienta para influenciar, sensibilizar y manipular.

Volvamos a la Operación Margen Protector una vez más. En este intercambio de misiles, el gobierno israelí protegió a sus ciudadanos en la mayor medida posible. Cada vez que un proyectil estaba en camino toda la población civil se ponía a salvo en refugios especiales. En caso de no haber un refugio cerca, la gente sabía que hacer para resguardarse de la mejor manera, ya que el Gobierno de Israel informó a su población sobre como actuar en caso de emergencia. Este hecho, más el asombroso domo de hierro, elaborado por tecnología israelí, que se dedicó a derribar misiles enemigos en el aire, fueron dos razones importantes para que el Estado de Israel no arrojara a la prensa internacional imágenes denigrantes y repugnantes.

Ahora bien, que Israel no colabore con el mundial amarillismo periodístico no significa que no existan imágenes desgarradoras. Si no salen a la luz pública ni se exhiben en primeras planas, es porque ni medios de comunicación, ni familiares de las víctimas, cooperan con la exposición de imágenes amarillistas, ya que, característico de una cultura moderna, hay un respeto por la víctima y por su muerte que se trata con especial cautela.

Como ejemplo podríamos recordar el caso de el niño Daniel Tragerman de 4 años de edad, que fue alcanzado por un misil mortero lanzado desde Gaza, el 22 de Agosto del 2014, y que en consecuencia perdió la vida. La imagen que circuló en los medios fue una fotografía del niño cuando estaba en su casa pocos meses antes de la tragedia. Se podía haber expuesto al niño ensangrentado y severamente afectado por el misil; a modo de sarcasmo, menciono que en Israel también existen cámaras y fotógrafos; sin embargo, aún que la imagen podía haber sido espectacular para el morbo humano, bajo ningún motivo se publicaría, pues no existe una razón que supere la convicción de mantener un respeto por la inocente víctima y por su familia.

Podría dar muchos ejemplos más, pero basta con pedirte que recuerdes la última esquela que viste sobre la muerte de un soldado israelí o sobre la víctima de un ataque terrorista; te aseguro, sin temor a equivocarme, que la imagen que complementaba la información era una fotografía de la víctima en su perfecto estado. No importa el contexto ni el acontecimiento en el que una persona muera, nadie merece ser expuesto de una forma grotescas y menos aún, cuando no posee la más mínima defensa.

Para complementar, quisiera comentar que en una ocasión, un reportero de un importante medio de comunicación, (cuyo nombre no puedo añadir) viajó a Jerusalem para cubrir el conflicto de la segunda intifada. Buscando una buena imagen en medio del caos, trató de fotografiar a un niño israelí que fue golpeado por una piedra que le cayó en la cabeza. La madre del niño, se encargó de poner a su hijo a salvo mientras le exigió al reportero no hacer ninguna fotografía del menor. Con esta sencilla experiencia, aquel reportero entendió mucho de la postura con que ambos lados enemigos, enfrentan el mismo conflicto.

Por el lado contrario, Israel se ha enfrentado a contrapartes que son una fábrica de imágenes constantes; ciertas o falsas, originales o modificadas; la población árabe se ha esmerado en ganar la guerra mediática de una forma eficaz y acertada.

La comunidad internacional condenaba Israel en el verano del 2014 por sus operaciones en Gaza, no se decía que Israel informaba antes de las intervenciones para no herir a la población civil, asumiendo la desventaja militar que esto podía causar. Ningún medio de comunicación habló sobre la técnica “golpe en el techo” en la que las Fuerzas de Defensa Israelíes arrojaban una bomba de estruendo, ruidosa pero inofensiva, la cual avisaba de un próximo ataque dejando a la población civil advertida.

Todo esto quedó omitido porque las imágenes de niños gazatíes imperaban. Los medios de comunicación ofrecieron imágenes amarillistas, muchas de ellas falsas, pues circularon sangrientas fotografías del conflicto civil en Siria, pero esta vez, condenando al Estado de Israel, cuando la imagen y el conflicto en cuestión, no tenían ninguna relación. La reacción fue inmediata, y aunque en muchas ocasiones se comprobó que las imágenes eran falsas y que correspondían a otras fechas y a otros escenarios, esta información ya no tuvo el mismo alcance ni el mismo impacto. Si hay algo típico de los juicios apresurados, es que estos, tienden a estar equivocados.

La mayoría de las personas no se sumergen en la información, simplemente visualizan lo que flota en la superficie, y en este mundo de rápida información, lo que tiende a flotar son imágenes, sean éstas ciertas, o no.

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3.-Explicaciones extensas.

Vivimos en la era de la inmediatez. Todo queremos adquirirlo y desecharlo de forma rápida, y la información no es la excepción. En medio de nuestras extenuantes rutinas nos enteramos de las noticias más importantes del día; entonces, con la información a medias, queremos dar respuestas simples a las preguntas más complejas.

¿Por qué Israel bombardeó la Franja de Gaza en verano del 2014 causando tanta destrucción?

Claro que la respuesta existe y esta llena de argumentos reales. Por ejemplo, podemos explicar que el objetivo de Israel era bombardear los túneles que estaban destinados a cometer actos terroristas contra ciudadanos israelíes, los cuales se construyeron bajo ordenes del grupo terrorista Hamás que subió al poder en el año 2006. Podríamos agregar también que un año antes de que los gazatíes eligieran a Hamás como gobierno, Israel retiró a todo ciudadano judío de Gaza con el objetivo de llegar a la paz; pues desde la creación del Estado de Israel en 1948, la Franja de Gaza ha servido de plataforma perfecta para lanzar misiles a la cercana ciudadanía israelí dejándola sin la más mínima posibilidad de defensa.

Entonces, la respuesta se convierte en una extensa clase de historia que nadie quiere escuchar, pues queremos juzgar un hecho actual sin sus antecedentes, sin su naturaleza y sin su profundidad.

Traté de ser breve en la respuesta, aún así, es difícil poner atención a respuestas que se extienden más de un renglón. No es de sorprenderse, la sociedad de hoy opta por comida rápida, juicios prematuros y breve información.

¿Quién tiene la razón en el conflicto entre Israel y Palestina? Es una pregunta que no tiene una respuesta sencilla. La conclusión debe tomarse después de un exhaustivo viaje a la información, y aún después de un profundo clavado en historia, estadísticas y datos, nos daremos cuenta que no hay ni realidades quietas, ni verdades completas.

Si el Estado de Israel se ha hecho tan fuerte es porque ser fuerte ha sido su única opción. Es un país único en su tipo, en todo el globo terráqueo no existe otro Estado judío. Requiere de una milicia imponente, que demuestre a sus enemigos que tiene la capacidad de defenderse. Requiere de muchas cosas, y simplemente las obtiene. Sin embargo, la guerra mediática estará siempre perdida, nadie puede contra un número mártir o una imagen amarillista, nadie puede contra una sociedad simplista que poco sabe y mucho opina.

 

 

 

 

Túneles en Gaza construidos por Hamás para fines terroristas

 

 

 

Caricatura alusiva a la agresividad del Estado de Israel

3 comentarios en “LA GUERRA PERDIDA DE ISRAEL

  1. ANTE LA VERDAD DE EXPONER ESTE INTERESANTE Y VERIDICO EN SU TOTAL CONTEXTO DEL PROBLEMA,LA FELICITO A LA PERIODISTA POR ATENERSE A LA VERDAD ,POR CRUEL QUE SEA EL RESULTADO NO HAY MAS COMENTARIO,QUE PEDIRLES A LOS ENEMIGOS PAZ
    Y QUE SE QUIERAN.

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